El pie del futbolista

¿Por qué se produce?

El fútbol es el deporte rey en España por afición y práctica. El auge de este deporte en los últimos años ha sido espectacular ligado a la inyección económica que ha significado la televisión vía satélite, que ha permitido mover miles de millones de pesetas lo que ha despertado aún más la expectación que ya levantaba.

La participación del pie en la práctica de esta actividad es obvia y por lo tanto es necesaria una adecuada atención del mismo para evitar lesiones y prevenir patologías que se asocian al desarrollo de este deporte. Hoy en día, todos los clubes de primera y segunda división cuentan con un profesional Podólogo para el cuidado y tratamiento de los pies de los futbolistas, pero la práctica profesional amateur, muy extendida en nuestro país, ha aumentado considerablemente la incidencia de lesiones asociadas a este deporte.

El fútbol normalmente se práctica en terrenos blandos, hierba o tierra, y esta circunstancia hace que sean más comunes las lesiones musculares por sobrecarga, los golpes, las caídas y las lesiones traumáticas.


Las lesiones musculares por sobrecarga se producen por la repetición continuada de un mismo gesto. La falta de preparación adecuada, un entrenamiento incorrecto y la rápida incorporación del futbolista a la actividad física sin haber tenido una curación definitiva, son las principales causas de la aparición de una lesión por sobrecarga.

¿Que sintomas aparecen?

En la práctica del fútbol podemos encontrarnos una serie de alteraciones que nos van a provocar la siguiente sintomatología:

- Aparición de durezas o callosidades en las zonas de roce o presión pudiendo ocasionar dolor a ese nivel.
- Hematomas debajo de las uñas de los dedos del pie con motivo del golpe repetido del balón sobre la puntera. En ocasiones también se asocia a un calzado excesivamente estrecho o de mala calidad.
- Ampollas y rozaduras por un calzado inadecuado o debido a una alteración en la biomecánica del pie que hace que rocen en exceso determinadas estructuras del pie en defecto de otras menos utilizadas.
- Esguinces de tobillo.
- Dolor en el talón provocado por una fascitis o por la aparición de un espolón de calcáneo.
- Dolor en la planta del pie localizado bajo las cabezas de los metatarsianos (metatarsalgia).

¿Cómo se diagnostica?

Cada patología asociada a la práctica del fútbol requiere de un examen diagnóstico específico. No obstante si se puede decir que cualquier pie que sufra un desequilibrio biomecánico o aquellos jugadores que practiquen el juego con un calzado inadecuado o no personalizado, tienen muchas probabilidades de sufrir una de las lesiones antes enumeradas.

Tendríamos que hablar entonces de detección de pies con riesgo de padecer lesiones en el desarrollo de la actividad física futbolística. Es recomendable que toda persona que practique o pretenda practicar el fútbol acuda a un Podólogo que le revise los pies De esta forma se podrán prevenir complicaciones futuras relativas al padecimiento de ciertas alteraciones del pie que deben llevar un tratamiento adecuado.

Es importante un estudio de la marcha de la persona, un estudio de las presiones plantares con mecanismos computadorizados y un examen radiológico que nos permite analizar la anatomía osteoarticular del pie, orientándonos acerca de su funcionamiento.

¿Cómo se trata?

Los tratamientos de las lesiones asociadas a la práctica del fútbol son específicos según la alteración que nos encontremos. Sin embargo si podemos hablar del tratamiento ortopodológico y aconsejar acerca de las características del calzado ideal.

Todos aquellos jugadores que requieran un tratamiento ortopodológico con el uso de plantillas ortopédicas deben tener en cuenta lo siguiente:

- Las plantillas deben ser de un material blando amortiguador que no lesione el pie y que absorba las presiones infringidas en la marcha y la carrera del deportista. No son recomendables los refuerzos rígidos que puedan lesionar los arcos del pie.
- Es importante una correcta adaptación de la palmilla de la plantilla ortopédica con la de la suela de la bota de fútbol. Cualquier arruga o pliegue puede lesionar la piel, mucho más cuando va a estar sometida a fricciones mayores de lo normal debido a los movimientos de arranque y frenado propios de la carrera.

- El diseño de la plantilla debe obedecer a un profundo estudio biomecánico del paciente y a un examen radiológico que permita diseñar las piezas de la plantilla en perfecta armonía con la anatomía ósea del pie. No es recomendable el uso de plantillas estándar o compradas sin prescripción médica o podólogica en una farmacia u ortopedia. Reclame siempre el consejo de un profesional experto en el cuidado y tratamiento del pie.
- El uso de la plantilla debe ir asociado a la remisión de la sintomatología previa a la instauración del tratamiento y nunca debe ser un elemento molesto o incómodo. Estas molestias son síntoma de un fallo en el diseño del tratamiento o en el diagnóstico de la alteración.

Respecto al calzado ideal debemos apuntar que es necesario usar un calzado que se ajuste a nuestras características. Que no roce ni aprisione el pie, que permita incluir una plantilla por si es necesario un tratamiento ortopédico y que respete los apoyos de la parte anterior del pie en la distribución de los tacos en la puntera. Los tratamientos ortopodólogicos también se pueden asociar a modificaciones en el calzado, como la alteración de la longitud de los tacos en el tacón o en la parte externa o interna de la bota. En cualquier caso, es aconsejable tratar de forma individualizada la elección del calzado deportivo si existen antecedentes de lesiones repetidas en los pies.

¿Cómo puedo evitarlo?

Existen una serie de hábitos y costumbres que pueden ayudar a prevenir las lesiones en la práctica del fútbol:

- Realizar una tabla de estiramientos y calentamiento previo a la actividad física.
- Seguir un plan de entrenamiento supervisado por un preparador físico.
- Evitar movimientos que fuercen articulaciones o que provoquen excesivas distensiones musculares. - Usar siempre una bota de fútbol para la práctica del deporte e incluso en los entrenamientos.
- Cambiar de calzado cuando observemos un desgaste excesivo de los tacos de la suelas. Esta circunstancia puede favorecer la aparición de esguinces de tobillo y lesiones en rodilla o espalda.
- Usar cuando se requiera un tratamiento ortopodológico mediante el uso de una plantilla que compense las alteraciones detectadas en la exploración podológica.
- No usar un calzado excesivamente estrecho o corto.

¿Cuando debo acudir al podólogo?

Deberé acudir al Podólogo por lo menos una vez al año para que analice la forma de caminar e instaure un tratamiento si se considera oportuno, que evite de esta forma el desarrollo de posibles lesiones en los pies.

Si ha padecido cualquier alteración relacionada con la práctica del fútbol es necesario acudir a un Podólogo que nos revise el estado de nuestros pies y analice nuestra forma de caminar y de correr.

No es lógico asumir como parte de la práctica deportiva el padecimiento de dolores y sufrimientos en los pies. Un dolor nunca es normal y su "acostumbramiento" sólo empeora el cuadro sumando nuevas alteraciones.


BIBLIOGRAFÍA

Ramos Galván, J. y colaboradores. "Un análisis de las necesidades podológicas en el fútbol". Rev. Esp. Podol.1999 : X (3) : 133-139.

Rivera San Martín, G. San Martín Espinel, C. Lázaro Martínez, JL. Fonseca Galarraga, N. "La función de los tacos del calzado en la fisiología del deporte". Rev. Esp. Podol.1999 : X (3) : 170-174.

Hontoria González, L. Y colaboradores. "Manual de lesiones deportivas". Madrid. Boots Healthcare. 1997: 51-55.